La política mexicana ha sido testigo de un evento significativo en el contexto de las elecciones, donde la violencia política en razón de género ha tomado un papel central en las discusiones públicas. Militantes de diversos partidos políticos, incluyendo PRI, PAN, PRD y la coalición Sigamos Haciendo Historia, han presentado una querella contra Pablo Lemus, candidato de Movimiento Ciudadano, tras acusaciones de violencia política de género durante un el tercer debate electoral.
Este incidente ha resaltado la preocupación existente sobre la parcialidad del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, que según las militantes, favorece al partido Movimiento Ciudadano. La denuncia inicial presentada contra Lemus por comentarios realizados en el segundo debate fue desestimada, lo que ha intensificado las críticas hacia el instituto electoral. Itzul Barrera, candidata a diputada, expresó su preocupación por la posible parcialidad y el servicio al poder de Enrique Alfaro y Movimiento Ciudadano, temiendo que la queja sea desechada y las mujeres queden desprotegidas ante la violencia política de género. Así mismo, Valeria Avila, candidata a diputada por el XX Distrito, expresó:
El mitin realizado en el Parque de las Estrellas culminó con la presentación formal de la querella ante las autoridades electorales, marcando un momento crucial en la lucha contra la violencia de género en la política mexicana. Este caso pone de relieve la necesidad de un sistema electoral imparcial y de mecanismos efectivos para proteger a las mujeres en el ámbito político, asegurando que su voz sea escuchada y respetada en todos los niveles de la toma de decisiones.










